Semana de la inflación y la Fed

¿Qué pasó la semana pasada?

Los índices de acciones terminaron la semana ligeramente positivos. El S&P 500 rindió 0.2%, el Nasdaq, 0.7% y el Dow Industrial, sin cambios. Aunque el lunes pasado, se vió rotación de flujos de dinero que  salieron de los “magníficos 7” (Apple, Microsoft, Google, Amazon, Nvidia, Meta y Tesla) hacia las empresas de menor capitalización de mercado, el martes los “Mag7” regresaron con fuerza y fueron los que condujeron al Nasdaq a liderar las ganancias en la semana. En particular, las presentaciones del nuevo chip de inteligencia artificial de AMD y del nuevo modelo de inteligencia artificial de Google dieron impulso al Nasdaq.

En cuanto a datos económicos, lo más importante fue el reporte de empleo en EE.UU. A pesar de que la Fed ha subido su tasa de referencia a los niveles más altos en décadas, el  mercado laboral sigue fuerte. Este reporte salió el viernes junto con la encuesta de expectativas de inflación de la Universidad de Michigan, que marcó 3.1% como la inflación esperada por consumidores. La combinación de fortaleza en el mercado laboral y de expectativas menores de inflación fueron como nirvana para los activos de riesgo el viernes que logró llevar a los índices de acciones  a positivo en la semana.

Luego de los datos de empleo, las probabilidades de cortes de tasas el próximo año han bajado ligeramente aunque aún incorporan 5 recortes de 0.25%, según datos de CME Group:

¿Qué habrá esta semana que comienza?

Esta semana que comienza hay dos temas claves a monitorear: los datos de inflación y la decisión de la Fed. El martes antes de la apertura de mercado, recibiremos el dato de inflación CPI. Nos interesa la inflación subyacente (excluyendo comida y combustible) que se espera esté en 4%, igual que en Octubre. Si ese dato viene un poco más abajo sin que sea demasiado abajo para generar preocupaciones de recesión, el mercado respirará con alivio. Otro dato clave a tener en cuenta es el del componente inflación de alojamiento que ha demostrado ser el más difícil de bajar. Esperemos que esté por debajo del 6.7% que marcó en Octubre.

El miércoles antes de la apertura de mercado, sale el dato de inflación para productores (PPI). Aunque no es tan  relevante como el CPI, el PPI nos dá una lectura de los costos de insumos para las empresas y cuánta presión de costos están pasando, si eso puede afectar sus márgenes y eventualmente, transferir al consumidor el aumento de costos, que finalmente se traducirá en CPI.

El miércoles por la tarde, el comité de mercado abierto de la Fed hará pública su  decisión de tasas de interés. Hay casi certeza total (99.8% de probabilidad según data de CME Group) de que la Fed dejará su tasa de referencia inalterada. Además de la decisión, el resumen de proyecciones económicas nos dará luces de qué esperar en el 2024 en cuánto a política monetaria. Es muy importante la conferencia de prensa que seguirá al anuncio de la decisión, ya que el mercado ha asumido que ya estamos en la tasa pico y que el siguiente movimiento de la Fed es un  recorte de tasas. Si hubiera lenguaje enérgico del Presidente de la Fed de la posibilidad de más subidas de tasas o que los recortes de tasas no están en los planes de corto plazo, se puede generar temor. 

En el frente de resultados trimestrales, es una semana con muy pocos datos:

En resumen

La pregunta del millón es si estamos suficientemente restrictivos en condiciones financieras. El reporte de empleo del viernes nos dice que no, ya que el mercado laboral sigue fuerte. Los retornos de acciones y bonos en Noviembre han sido extraordinarios, como  lo discutimos en nuestro artículo de la semana pasada. El tema es que esos retornos han hecho que las condiciones financieras se hayan expandido complicando el trabajo de la Fed. Si mañana el reporte de CPI sale por debajo de lo esperado, en particular en inflación subyacente, volverá el “nirvana” para los activos de riesgo. La Fed estará en camino de lograr el aterrizaje suave (“soft landing”), logrando que la inflación baje mientras que  la economía no reciba un golpe que la lleve a recesión. Sin embargo, tengamos en cuenta que el objetivo de la Fed es 2% de inflación, no 4% cómo está esperando el consenso de analistas. Si queremos ver el vaso lleno, como lo está haciendo el mercado, estamos más lejos de la inflación pico del año pasado que del objetivo de la Fed. El fantasma de la inflación que regresó con fuerza luego de que la Fed a principios de los 80’s cantó victoria antes de tiempo debe desanimar a la Fed actual a apresurarse en bajar tasas.