El mercado accionario estadounidense arrancó noviembre con caídas de 1.39% en el Nasdaq 100 y de 0.51% en el S&P 500.
Si miramos la corrección desde los máximos del 6 de octubre:
- Nasdaq 100: Se ha ajustado un 10.62% desde su pico reciente, situando su rendimiento en lo que va del año (YTD) en torno al +11%.
- S&P 500: Acumula una caída del 3.6% desde su máximo, dejando su rendimiento YTD actual cerca del +10%.
A pesar del ruido y la volatilidad reciente de octubre, el saldo en lo que va del año sigue siendo sólido.
Pero aquí está el dato clave: ya reportó el 60% de las empresas del S&P 500. ¿La sorpresa? El crecimiento de utilidades se ubica entre 25% y 30%. Y este no es un evento aislado: es el tercer trimestre consecutivo con utilidades creciendo por encima del 25%.
Entonces, la narrativa cambia: el problema no es la falta de crecimiento corporativo, sino el temor de los inversionistas. Hay incertidumbre sobre el aumento en el gasto de capital (Capex) y el rumbo financiero de las tecnológicas.
Pero nos preguntamos: si las ganancias siguen aumentando con tanta fuerza, ¿no es sensato asumir que las inversiones en Capex sí están dando resultados?
Si las utilidades mantienen este ritmo, el múltiplo precio-ganancia proyectado (P/E) caerá por debajo de 18x. Esto representaría un descuento del 10% frente al promedio de los últimos 5 años.
Algo no cuadra, ¿verdad?
Las utilidades crecen, los precios de las acciones suben a un ritmo más lento y las valorizaciones se abaratan un 10%… ¿y al mercado no le gusta eso? 📉🤔
Suena a oportunidad, ¿no?