La nueva cara de la deuda de EE. UU.: Más volumen, menos participación extranjera y el repliegue de China

Comencemos analizando el panorama global del financiamiento estadounidense. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la tenencia extranjera de deuda del Tesoro de los Estados Unidos experimentó un incremento sólido del 3.25%, alcanzando una cifra histórica de más de 9.3 trillones de dólares. Esto demuestra que, en términos absolutos, el apetito internacional por los bonos estadounidenses sigue marchando a paso firme.

Sin embargo, cuando alejamos la lupa y miramos la composición total del mercado, la historia se vuelve aún más interesante. Aunque los inversionistas extranjeros compraron más bonos, el total de la deuda emitida creció de forma tan acelerada que la proporción extranjera bajó del 25% al 24%. ¿Quién está absorbiendo el resto? Los tenedores locales, quienes ganaron terreno pasando del 75% al 76% de la cuota total de un mercado que ya roza los 39 trillones de dólares.

Para entender este rompecabezas, hay que mirar el comportamiento individual de las grandes economías durante este periodo. El Reino Unido lideró las compras con un aumento masivo de casi 148 mil millones de dólares, seguido por Japón con más de 60 mil millones, y una fuerte demanda en Europa y vehículos de inversión. En la otra cara de la moneda, China continúa con su agresivo proceso de desdolarización, reduciendo su tenencia en aproximadamente 113 mil millones de dólares.Una reconfiguración de fuerzas que redefine quién financia a la principal economía del mundo.