Mercado laboral en EE.UU.: servicios continúan liderando la creación de empleo

El mercado laboral estadounidense mantuvo una dinámica positiva durante abril, aunque con una moderación frente al mes previo. El empleo no agrícola registró una creación de 115 mil puestos en abril (MoM), por debajo de los 185 mil observados en marzo, reflejando una desaceleración en el ritmo de contratación. Sin embargo, en términos interanuales, el crecimiento del empleo continúa sólido, con un incremento de 251 mil puestos.

El sector servicios volvió a ser el principal motor del empleo en Estados Unidos. Durante abril, explicó aproximadamente 105 mil de los nuevos puestos creados, equivalente a la mayor parte del crecimiento mensual total. En la comparación interanual, el sector acumuló una expansión cercana a 283 mil empleos, confirmando la resiliencia de actividades ligadas al consumo y servicios privados.

Dentro del sector servicios, educación privada y salud destacaron como las industrias con mayor contribución al crecimiento anual, agregando alrededor de 618 mil puestos. Asimismo, ocio y turismo mantuvo una fuerte recuperación, con una expansión cercana a 141 mil empleos, evidenciando una demanda todavía sólida en actividades relacionadas al consumo discrecional y entretenimiento.

Por el contrario, algunos segmentos mostraron señales de debilidad. Gobierno registró una contracción cercana a 260 mil empleos interanuales, algo en línea con las propuestas de Donald Trump sobre reducir el tamaño del gobierno, completamente distinto a lo que observamos en el anterior gobierno de Joe Biden. Por su lado, actividades Financieras cayó en 86 mil empleos, mientras que tecnología y medios retrocedió alrededor de 92 mil puestos, sugiriendo una moderación en sectores corporativos y vinculados a innovación y automatización tras los fuertes ajustes observados en los últimos trimestres.

En los sectores productores de bienes, construcción mostró una contribución positiva tanto mensual como anual, mientras que manufactura permaneció relativamente débil, especialmente en la comparación interanual. En conjunto, la composición del empleo continúa favoreciendo actividades de servicios, reforzando la percepción de una economía estadounidense todavía resiliente, aunque con señales graduales de desaceleración.