¿Qué pasó la semana pasada?

El principal factor en los movimientos del mercado de acciones en las últimas dos semanas ha sido el mercado de bonos del Tesoro. La semana pasada no hubo datos económicos o resultados de empresas que movieran el mercado. Sin embargo, el S&P 500 subió 1.3% durante la semana pasada, el Nasdaq, 2.4%, y el Dow Industrial, 0.7%. La inercia de 8 sesiones consecutivas de alzas en los precios de los índices debe haber jugado un rol en los rendimientos, al menos hasta el jueves en la tarde.
A la 1 pm, una subasta de $24Bi en tesoros a 30 años no alcanzó la demanda esperada, con lo que la tasa de interés de esa colocación tuvo que ajustarse arriba. Una hora más tarde, el Presidente de la Fed, hizo unas declaraciones en el Fondo Monetario Internacional, FMI, en las que recalcó que no dudará en contraer más la política monetaria (más subidas de tasas) si fuera apropiado. Este doble golpe al mercado, puso al mercado en conteo de “knockout”, por las subidas de tasas que generó. Luego del cierre del jueves, el mercado iba a cerrar la semana en negativo. El viernes, el mercado hizo como que el Presidente de la Fed no hizo comentario alguno sobre la posibilidad de mayores subidas de tasas. En su lugar, las redes sociales mostraron memes sobre el exabrupto que tuvo J. Powell cuando pidió que cerraran la “maldita” (en realidad, usó una palabra más fuerte) puerta, luego de ser interrumpido por activistas climáticos. El mercado terminó la semana en positivo y los derivados aún asumen 2 cortes de tasas para Septiembre 2024:

El viernes, luego del cierre del mercado, Moody’s, una agencia de rating para bonos, puso en perspectiva negativa al rating AAA de los bonos del Tesoro de EE.UU. Recordemos que los ratings actuales de la deuda de EE.UU. son AA+ (un escalón debajo de AAA) por S&P & Fitch y AAA por Moody’s, con lo que de darse un downgrade, Moody’s se estaría alineando con la clasificación partida (“Split-rated”) AA+ que ya tiene la deuda de EE.UU.. El efecto de un tercer downgrade en el uso de los Tesoros como garantía de operaciones financieras, no debería de cambiar.
Ken Griffin, cabeza del fondo de cobertura (“hedge fund”) Citadel, criticó duramente el déficit fiscal 2023 de EE.UU. ($1.7Tri al cierre del año fiscal, Sep), diciendo que el gasto gubernamental se debe frenar, ya que EE.UU. está gastando, a nivel de gobierno, como un marinero borracho.
No solo es mala idea gastar más dinero del que recauda el gobierno en EE.UU., es más complicado hacerlo cuando las tasas de interés están en niveles pico de las últimas dos décadas. El pago de intereses sobre los $33.7Tri de deuda que tiene EE.UU. fue el tercer gasto más alto en 2023 y se espera que supere el gasto en defensa en los próximos años. Esa tendencia no debe cambiar mientras se mantenga un déficit fiscal de alrededor del 6%. Se está creando un círculo vicioso de endeudamiento que genera más intereses que se están pagando a tasas cada vez más altas.
La Teoría Monetaria Moderna (MMT) no nos permite hacer la comparación del déficit fiscal de un estado con el déficit presupuestario de una familia. Si una familia gasta más de lo que gana, los siguientes préstamos que pida para financiar ese déficit, tendrán una prima de riesgo adicional y así sucesivamente hasta que no sea posible el pago y se declare en bancarrota. La insuficiente demanda en la subasta de bonos del Tesoro del jueves pasado se puede interpretar como que el mercado exige una mayor prima de riesgo para prestarle dinero al Gobierno Federal. Que el viernes se haya dado el cambio de perspectiva al rating de la deuda de EE.UU. puede ser otro catalizador para que las tasas de interés largas suban nuevamente encima de 5%.
¿Qué habrá esta semana que comienza?

Esta semana recibiremos los datos de inflación a nivel de consumidores, el martes, y a nivel de productores, el miércoles. Esperamos que el índice de precios al consumidor haya subido 3.3% y si se excluye los valores volátiles de comida y combustible, 4.1%. Ambos valores están muy por debajo del pico de 9.1% en Julio 2022 y mantienen una tendencia a la baja, excepto el Core que se espera se mantenga igual al Sep. Hay que prestar especial atención a los datos desagregados línea por línea, en especial, el dato de alojamiento (“shelter”) por ser un componente “pegajoso” de la inflación y el efecto que tiene en muchos productos necesarios para la construcción de viviendas. En general, el mercado desea datos ligeramente más débiles pero no tanto para que dispare temores de aterrizaje forzoso (“hard landing”).

A la fecha se han reportado resultados trimestrales para el 92% de las empresas en el S&P 500. De ellas, 61% han reportado mejores ventas que las esperadas y 81%, mejores utilidades. Esta semana es clave para entender el estado del Retail. Recordemos que el PBI de EE.UU. está compuesto en casi 70% por consumo. Estaremos atentos a confirmar la tendencia de consumidores comprando items más baratos (“trade down”) de Target a Walmart o de Macy’s a TJ Max/Marshall’s. Estos datos hay que cruzarlos con el reporte de ventas Retail que sale el miércoles.
También tendremos una mejor lectura de los gastos corporativos, con los reportes de resultados de Palo Alto Networks (el líder en ciberseguridad) y Cisco.

En resumen
La demanda insuficiente para cubrir una subasta de bonos del tesoro a 30 años, es una señal de alarma de que el mercado está pidiendo una prima de riesgo mayor para prestarle dinero al gobierno de EE.UU.. En mis primeras clases de economía me enseñaron que las tasas de interés son el precio del dinero. La Secretaría del Tesoro está emitiendo a un ritmo acelerado, ampliando la oferta de Tesoros, y por otro lado, los dos principales compradores de Tesoros, la Fed y China, están fuera del mercado, reduciendo la demanda, lo que me lleva a concluir que el precio de prestarle dinero al Gobierno Federal debe aumentar. Por otro lado, el mercado asume que los recortes de tasas de interés cortas, que maneja la Fed, son inminentes el próximo año para evitar una recesión o minimizar el impacto de ella. Esta tesis incita a los traders de renta fija a demandar bonos largos esperando cosechar ganancias el 2024. Creo que esa tesis es buena pero todavía faltanmayor certeza de que la inflación está camino al 2%, que el desempleo se ha enfriado y que la economía está creciendo por debajo del promedio. Veremos qué nos muestran los datos de esta semana…