En Resumen,
Fue una semana en la que mucho dinero de inversionistas salió de las empresas de mega capitalización (las Magníficas 7) y se fue a otros sectores, comenzando con las empresas de pequeña capitalización (por Ej. el índice Russell 2000) así como al denominado “Trump trade”. Este último se entiende como el grupo de empresas que se beneficiarán si Donald Trump gana las próximas elecciones presidenciales en EE.UU. Los sectores energía, financiero e industrial son los que en principio se benefician de un potencial gobierno republicano. Luego de que el Presidente Biden anunciara por la red social X que no buscará la reelección, el mercado viene reaccionando bien a una potencial candidatura de Kamala Harris, la segunda al mando del actual gobierno. Con ello, el “Trump trade” ha perdido un poco de fuerza. Al margen de los efectos políticos, el dilema que enfrenta el mercado, es si seguir con las empresas de mega capitalización que han tenido rendimientos extraordinarios este año y que son las que deben reportar mejores resultados de acá en adelante o si recolocar dinero en los sectores que están más rezagados en rendimientos pero que tienen un catalizador que los impulse en el segundo semestre.

¿Qué pasó la semana pasada?
Esta semana en los mercados bursátiles de Estados Unidos estuvo marcada por una tendencia clave: la rotación de inversiones. Los inversionistas movieron su dinero de las grandes compañías tecnológicas, que habían sido las ganadoras del 2024, hacia otros sectores del mercado.
Como resultado, el índice Dow Jones Industrial Average logró cerrar la semana con un aumento del 0.72%. Sin embargo, el S&P 500 y el Nasdaq Composite sufrieron pérdidas, cayendo un 1.97% y un 3.65% respectivamente.
Detrás de esta rotación se encuentra la expectativa de un recorte en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. La posibilidad de un crédito más barato impulsó la inversión en sectores que se beneficiarían de esta medida, como energía, finanzas e inmobiliario. Por el contrario, el sector tecnológico, que había sido el favorito durante gran parte del año, sufrió pérdidas debido a la rotación y a las preocupaciones sobre las regulaciones comerciales y las posibles restricciones a las exportaciones de semiconductores a China.
La política también jugó un papel importante en el mercado. La convención republicana y la posibilidad de una segunda presidencia de Donald Trump influyeron en las decisiones de inversión. Algunos sectores, como energía y finanzas, anticipan una menor regulación bajo un mandato de Trump. Sin embargo, la contienda electoral entre Trump y Joe Biden sigue generando incertidumbre en el mercado.
Más allá de la rotación y la política, la semana estuvo marcada por otros eventos. La firma activista Elliott Management compró una participación considerable en Starbucks, lo que generó esperanzas de un cambio positivo en la compañía. Por otro lado, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, sugirió la posibilidad de un recorte de tasas, pero no especificó cuándo podría ocurrir.
En resumen, la semana en los mercados bursátiles estadounidenses estuvo dominada por la rotación de inversiones y la incertidumbre. Los inversionistas buscaron oportunidades fuera de las grandes tecnológicas, apostando por sectores que podrían beneficiarse de un cambio en las políticas económicas y de un menor costo del crédito. Sin embargo, la contienda presidencial y las tensiones comerciales siguen generando preguntas sobre el futuro del mercado.

¿Qué habrá esta semana que comienza?
Si bien la semana pasada estuvo dominada por la rotación de inversiones y la incertidumbre política, la próxima semana los inversionistas centrarán su atención en dos frentes principales: los reportes de resultados corporativos y los datos económicos claves.
Resultados Corporativos: Nos encontramos en el punto más álgido de la temporada de informes del segundo trimestre, por lo que la publicación de resultados financieros por parte de las empresas será el motor principal de la actividad bursátil. Analizar el desempeño de las compañías brindará a los inversionistas pistas sobre la salud de la economía en general y las perspectivas de crecimiento futuro.
Datos económicos: No obstante, también habrá algunos indicadores económicos clave que merecen ser observados.
Economía
- Medida de inflación preferida por la Reserva Federal: El informe de gasto e ingresos personales, que se publicará la próxima semana, será el dato económico seguido más de cerca. Este informe incluye el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) subyacente, el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal. Por lo tanto, la lectura del PCE subyacente ayudará a determinar el próximo movimiento de la Reserva Federal en materia de tasas de interés. También proporcionará detalles sobre la salud del consumidor y, dado que el consumo privado representa aproximadamente dos tercios del producto interno bruto (PBI) de EE. UU., sobre la salud de la economía en general. Según FactSet, a fecha del viernes, los economistas esperan un aumento interanual del 2,5% en el nivel subyacente del índice de precios PCE.
- PBI: Hablando de PBI, el jueves tendremos la primera lectura del PBI del segundo trimestre. Como siempre ocurre con los informes retrospectivos, hay que tomarlos con cautela. Sin embargo, siguen ofreciendo información valiosa sobre el desempeño de la economía en el segundo trimestre, lo que en última instancia influye en la trayectoria futura de las tasas de interés. Las estimaciones actuales de FactSet apuntan a que la economía de EE. UU. creció a una tasa anual ajustada estacionalmente del 1,9% en el período de abril a junio.
- Vivienda: Tendremos dos oportunidades de analizar el estado del mercado inmobiliario, una fuente importante de inflación persistente. El martes se publicará el informe de ventas de viviendas existentes de junio, seguido el miércoles por el informe de ventas de viviendas nuevas para ese mes. El desempeño del sector inmobiliario puede brindar pistas sobre la fortaleza de la demanda de los consumidores y las presiones inflacionarias en el horizonte.
Resultados de empresas
Las grandes tecnológicas, incluyendo a dos de las «Siete Magníficas», protagonizan los reportes de resultados corporativos de esta semana. SAP publica sus resultados trimestrales el lunes, seguida por Alphabet y Tesla el martes. IBM reporta resultados el miércoles.
También será una semana de mucha actividad para las empresas de productos básicos de consumo y farmacéuticas, con Coca-Cola y Philip Morris International informando resultados el martes. AbbVie, AstraZeneca y Sanofi anuncian sus ganancias el jueves. Bristol Myers Squibb y Colgate-Palmolive cierran la semana el viernes.
