Previo a culminar el cómputo de las elecciones de medio término en EE. UU. (donde se renovaba toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado), los futuros del mercado estadounidense llegaron a caer 2%. Sin embargo, tras confirmarse el cambio de mayoría hacia los demócratas en ambas cámaras, la historia cambió radicalmente.
El miércoles: La primera lectura (y el rebote inicial)
Al digerirse el resultado electoral, el mercado cerró el miércoles un 1.5% al alza. Detrás de este movimiento hubo un claro rebalanceo sectorial: se interpretó que los demócratas pondrían trabas —por motivos políticos, comunitarios y ambientales— a la ejecución del cuantioso Capex que las megacaps destinan a centros de datos. Dado que muchos inversionistas consideraban que este nivel de inversión era excesivo, la expectativa de un freno benefició a empresas como Amazon, Google, Microsoft y Meta, que subieron entre 2% y 6% (frente al 1.3% del S&P 500). En contraparte, los productores de semiconductores cayeron en promedio 3.5% anticipando menor demanda.
El jueves: El viraje dramático y la liquidación
Ayer la historia dio un giro violento. Comenzaron a circular especulaciones sobre un supuesto «reverso masivo» en la narrativa de la Inteligencia Artificial, lo que desató una fuerte ola vendedora: el Nasdaq llegó a caer 6% y el S&P 500 un 4.5%. Aunque el desplome comenzó a abrir oportunidades claras por valuation, la liquidación forzada de posiciones apalancadas por parte de inversionistas retail impidió cualquier recuperación. El mercado terminó cerrando en terreno marcadamente negativo.
Hacia el final de la tarde, analistas en valorización y geopolítica comenzaron a matizar el pánico: los demócratas no pretenden frenar la IA, sino regular el ritmo de expansión de los centros de datos debido al impacto en consumo energético, agua y contaminación local. Con ello, el pesimismo extremo empezó a transformarse en una lectura de oportunidad.
Hoy viernes: Ajuste de expectativas y valoraciones
Hoy el mercado abre en terreno positivo. Lo que preveo que sucederá es que los inversionistas recalibrarán sus pendientes de crecimiento proyectadas. Tras ese ajuste, el mercado se dará cuenta de que muchos instrumentos han quedado severamente subvaluados.
Por el lado geopolítico, aunque aún no hay fecha clara para el fin de la guerra con Irán, el mercado asume que un Congreso demócrata restringirá el gasto militar, acotando el margen de maniobra de la administración Trump y forzando una salida diplomática.
Reflexión final: Disciplina vs. Emoción
No olvidemos los números: desde su pico reciente, el Nasdaq ha caído un 15% y acumula un retorno en el año de apenas 5.4% (tras haber llegado a rendir un 22%). De hecho, hoy rinde menos que el propio S&P 500 (que avanza 7.5% en el año), una anomalía táctica sumamente interesante.
En coyunturas como la de ayer —con volatilidades que no veíamos desde el inicio del Covid en 2020—, la disciplina, el análisis de fundamentos y el control emocional son clave. Recordemos que, tras el pánico de aquel 2020, la bolsa terminó subiendo un 18%. El mercado está ofreciendo precios de entrada que no hay que dejar pasar.